LAS ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS 3.3.
3.3.1. Definición
Podríamos definirlas como las distintas
tácticas de las que el/la formador/a dispone para presentar al alumnado los
conocimientos; dependiendo la utilización de
unas u otras de: las características particulares tanto del/ de la
propio/a formador/a como del grupo de alumnos a los/as que va dirigida la
acción formativa, del/ de los objetivos de aprendizaje (y, por tanto, de los
contenidos), de los recursos disponibles, etc.
3.3.2. Tipos de estrategias metodológicas
3.3.2.1. Métodos Didácticos
Podemos definirlos como las vías por las
cuales se lleva al alumnado al conocimiento y dominio de los contenidos de
aprendizaje.
Los métodos suelen utilizarse simultáneamente
ya que, aunque son diferentes, no se autoexcluyen; sino que se complementan.
Ningún método es totalmente puro. Normalmente se utiliza algún método
predominantemente, pero utilizando elementos de otros; ya que rara vez un único
método nos sirve para desarrollar la acción formativa.
No existen métodos malos ni
buenos, mejores o peores, ya que la bondad de un método depende de lo adecuado
que sea a la situación de aprendizaje: ha de adaptarse al tipo y nº de
alumnos/as, a la experiencia del/ de la formador/a, a los recursos disponibles,
al tiempo de que se disponga, a la materia que se trata de enseñar, etc.
*
Clasificaciones de métodos didácticos
Existen diferentes clasificaciones de métodos
didácticos. Nosotros exponemos, a continuación, dos de ellas:
A) Clasificación extraída del libro Aprender a Enseñar de
Oriol Amat (Año 2000):
* Según la forma de razonamiento:
a) Métodos deductivos: como la lección
magistral, por ejemplo. Son ordenados y consisten en una serie de razonamientos
encadenados formulados por el/la formador/a. Estos métodos se basan sobre todo
en el discurso del profesorado.
b) Métodos inductivos: como el método del
caso o los juegos de empresa, por ejemplo. Son más participativos ya que el/la
formador/a asume el rol de facilitador/a y ha de conseguir que los/as alumnos/as
aprendan de su propia interacción. Estos métodos se basan sobre todo en la
acción, en contraposición a los deductivos que se basan, como se ha indicado
anteriormente, en la palabra del/de la formador/a. A diferencia de los métodos deductivos, los inductivos
parten de las observaciones particulares para el establecimiento de los
enunciados o reglas generales.
c) Métodos analógicos: se presentan datos
concretos con el objetivo de efectuar comparaciones que llevan a una conclusión
por semejanza.
* Según la actividad de los/as alumnos/as:
a) Métodos pasivos: el peso del proceso de
enseñanza recae en el profesorado.
b) Métodos activos: el peso del proceso de
enseñanza recae en los/as alumnos/as y, por tanto, son eminentemente
participativos.
* En cuanto al trabajo del alumnado:
a) Trabajo individual: las tareas asignadas
han de ser resueltas por los/as alumnos/as de forma aislada.
b) Trabajo colectivo: las tareas asignadas han
de ser resueltas en grupo por los/as alumnos/as.
c) Trabajo mixto: se simultanea el trabajo
individual con el trabajo colectivo.
·
El/la formador/a debe aclarar los objetivos pedagógicos que persigue en
su intervención.
·
Trazar un esquema de la exposición calculando el tiempo.
·
Cuidar el lenguaje: vocabulario, entonación, etc. las frases deben ser
claras y cortas.
·
Después de la exposición hay que recapitular los puntos esenciales de lo
que se acaba de exponer.
2. Método Demostrativo:
utilizando este método, el conocimiento se transmite a través de la demostración
práctica y coordinada de la tarea por parte del/ de la formador/a al alumnado.
Podemos distinguir cuatro fases:
a)
Preparación del/ de la alumno/a: se le explica al/ a la alumno/a el
objetivo de la sesión y en qué consiste el método que se va a utilizar. Es
importante motivar al alumnado relacionándole el tema que se va a tratar con
sus intereses y necesidades.
b) Explicación de la tarea: El/la formador/a
describe todos los pasos en que se descompone la actuación posterior y la forma
cómo se manejan las máquinas, materiales y herramientas.
c) Realización del trabajo por parte del/ de la
formador/a: Éste/a desarrolla la tarea tal y como se ha explicado,
cerciorándose continuamente de la atención y comprensión por parte del alumnado.
d) Actuación del alumnado: El/la formador/a pide
al/ a la alumno/a que repita lo que él/ella acaba de realizar, ejecutándolo
éste/a bajo la supervisión del/ de la formador/a.
Con este método se aprende a través del
contacto físico directo con los objetos y se puede complementar perfectamente
con la utilización del vídeo para grabar la sesión.
Como comentábamos anteriormente,
este método se apoya en otros métodos; pues al hablar de la preparación del/ de
la alumno/a y de la explicación de la tarea se está utilizando claramente el
método expositivo. Y cuando se realiza la tarea (tanto el/la formador/a como
el/la alumno/a) se están utilizando tanto el método activo como el
interrogativo (los cuales veremos a continuación), ya que están participando
activamente en su formación actuando, preguntando y resolviendo las dudas.
* Ventajas:
·
Potencia la relación alumno/a-profesor/a: se da un protagonismo
compartido, pues en la formación intervienen ambos.
·
Facilita la participación de los/as alumnos/as.
·
Fomenta la responsabilidad del alumnado sobre el aprendizaje, el sentido
crítico y la capacidad de análisis: al verse involucrado/a en la tarea va a
tomarse más interés, preguntar lo que no
entiende, etc.
·
Incentiva la motivación del alumnado.
·
Favorece la modificación de actitudes: el/la alumno/a se autovalora; es
decir, se da cuenta de que hay cosas que jamás hubiese pensado que podía
realizar y al verlo “in situ” cambia de actitud y se ve capacitado para
realizar dicha tarea.
* Inconvenientes:
·
Utilizarlo en un momento inadecuado e inoportuno: por ejemplo, un
momento en el que el grupo no presenta un buen clima o que la tarea requiera
unión en el grupo y en éste no haya suficiente cohesión.
·
Poca formación y experiencia del/ de la formador/a: el/la formador/a
debe tener mucha experiencia en la tarea a realizar puesto que le pueden surgir
problemas o situaciones que tenga que
resolver sobre la marcha; ya sea por dudas del alumnado o por cualquier
otro imprevisto.
* Ejemplo de utilización del método:
Si el curso o módulo fuese de Prevención de
Riesgos Laborales, el/la formador/a podría poner en práctica primero distintas formas de actuar
en el puesto de trabajo que no fuesen las correctas y después ejemplificar
también las correctas. El/la alumno/a debería hacer lo mismo posteriormente.
3. Método Interrogativo: se caracteriza
por estar basado en preguntas y respuestas; es decir, la comunicación entre
el/la docente y el/la alumno/a se hace a través de sucesivas preguntas que
el/la formador/a ha elaborado previamente o improvisa sobre la marcha.
Este método está especialmente
indicado cuando se trata de poner de manifiesto un conocimiento que el/la
alumno/a posee, pero somos conscientes que lo tiene de modo desorganizado y
tratamos, pues, de estructurarlo con él/ella
a través de preguntas. También, por ejemplo, cuando el contenido del
aprendizaje se encuentra en algún documento y conviene ponerlo de relieve; así
el/la alumno/a va encontrando paulatinamente los contenidos del aprendizaje.
* Tipos de interrogatorios
(en función de su finalidad):
·
Interrogatorios de la fundamentación: se formulan preguntas para
recordar temas anteriores. Ej. ¿Os acordáis de las diferentes fases de la
planificación didáctica de las cuales hablamos ayer?
·
Interrogatorio motivador: se formulan preguntas para despertar el
interés y la atención de los/as alumnos/as. Ej. ¿Os gusta el cine?
·
Interrogatorio disciplinador: se formulan preguntas para mantener la
atención y evitar distracciones. Ej. ¿Quién se ha enterado de lo último que
hemos dicho? ¿Quién puede responder al/ a la compañero/a?
·
Interrogatorio verificador: se formulan preguntas para comprobar la comprensión del alumnado. Ej. ¿Por qué
crees que la programación didáctica es necesaria?
·
Interrogatorio integrador: se formulan preguntas para recapitular la
materia. Ej. ¿Quién podría hacer un resumen de lo que hemos explicado hasta
ahora?
* Diferentes formas de lanzar las preguntas:
-A todos en general: todos han de reflexionar sobre la respuesta y
es conveniente fomentar algún tipo de debate.
Ej. ¿De
qué forma podemos hacer el estudio de necesidades previo a la programación didáctica?
- A todos en general diciendo después
un nombre: con lo cual hacemos que todos piensen en la respuesta, pero
esperamos que sea uno/a quien responda.
Ej. ¿De qué forma podemos hacer el estudio de
necesidades previo a la programación didáctica? Por ejemplo, tú Marta.
- Directa: Se nombra directamente a un/a
alumno/a para que responda; bien para llamar su atención, bien porque
necesitamos su respuesta.
Ej. Marta, ¿De qué forma podemos hacer el
estudio de necesidades previo a la programación didáctica?
- En retroceso: cuando es el/la alumno/a quien
interroga al/ a la formador/a, podemos: ß
Devolverle la pregunta para hacerle pensar en voz alta.
Ej. Sí,
muy bien; pero ¿tú que crees?
ß
Devolver la pregunta al grupo buscando su respuesta o para darnos tiempo
si la pregunta nos sorprende.
Ej. Buena pregunta, ¿qué pensáis
vosotros?
* Algunos consejos para dirigir
bien el interrogatorio:
¸ Las preguntas deben ser claras
y bien definidas.
¸ Hay que adaptarse al nivel de
los/as alumnos/as.
¸ Procurar que todos/as participen
en las respuestas.
¸ Pedir voluntarios/as en primer
lugar antes de pasar a las preguntas directas.
¸ Apreciar las respuestas
acertadas de los/as alumnos/as y no menospreciar las incorrectas.
¸ No utilizar las preguntas para
ridiculizar.
4. Método Activo: se caracteriza por ser
el/la alumno/a el/la propio/a agente de su formación a través de la
investigación personal y del contacto directo con la realidad. Este método combinado
con la técnica de trabajo en grupo (la veremos en el siguiente apartado) son idóneos
para los/as alumnos/as adultos/as.
* Fundamentos del método activo:
· El
aprendizaje se potencia con la participación del/ de la alumno/a.
·
El deseo de reconocimiento y aprobación social que se obtiene con este
método es un potente motivador para el alumnado.
·
Un grupo cooperativo realiza más y mejor el trabajo que uno competitivo.
·
El trabajo es más eficaz en un grupo democrático, además los/as
alumnos/as están
más predispuestos a aceptar la
autoridad de sus compañeros/as que la del/ de la formador/a.
·
La participación activa, la creatividad y la responsabilidad son tan
importantes como la adquisición de conocimientos.
En este método el/la formador/a
se convierte en guía del aprendizaje del alumnado; aunque sus cualidades
personales y actitud serán de gran importancia.
* Ventajas:
· La
participación afianza más el aprendizaje.
·
Fomenta la cohesión del grupo.
·
Resulta más ameno y atractivo para el alumnado.
·
Implica al/ a la propio/a alumno/a en su aprendizaje por lo que lo ve
como un resultado de su esfuerzo personal.
·
Posibilita el desarrollo de habilidades como: toma de decisiones,
sentido crítico, capacidad de análisis, etc.
* Inconvenientes:
·
Resistencia al cambio y miedo al ridículo que experimentan muchos
adultos.
·
Este método suele requerir más tiempo, grupos pequeños y gran
experiencia del/ de la docente en la conducción de grupos.
* Algunos ejemplos de este método activo son:
-
Aprendizaje por descubrimiento: se trata de hacer descubrir al alumnado
las cosas por sí mismos, fomentando el autoaprendizaje.
- Técnicas de grupo como discusiones en grupo
y debates.
- En general, todo tipo de ejercicios que
hagan al alumnado participar en su propio aprendizaje.
3.3.2.2. Técnicas didácticas
Las técnicas son una serie de
acciones o actividades que el/la formador/a puede llevara a cabo para facilitar
el proceso de aprendizaje de los/as alumnos/as. Al igual que los métodos didácticos,
no son ni buenas ni malas en sí mismas; sino en función de las circunstancias
en que son empleadas.
La utilización de diversas
técnicas en una misma sesión formativa favorece la participación de los/as
alumnos/as y hace más ameno y estimulante el aprendizaje.
* Alguna de las técnicas didácticas más
utilizadas son: (Oriol Amat (
2000): Aprender a Enseñar)
1. Lección magistral:
Con esta técnica, por su sentido dogmatizante,
el/la formador/a es ante todo un/a transmisor/a de los conocimientos que los/as
alumnos/as reciben , en primer lugar, en clase y, en segundo lugar, a través de
los materiales docentes seleccionados (libros y apuntes, básicamente).
Los/as alumnos/as adoptan una
actitud pasiva ya que no se espera de ellos/as que intervengan en clase, sino
que capten todo lo que el/la formador/a transmite. El/la formador/a habla y
los/as alumnos/as escuchan. Se espera del alumnado que tome nota de todo lo que
el/la formador/a expone. Así, posteriormente, la temática expuesta podrá ser
memorizada.
La actitud del profesorado suele
ser paternalista y autoritaria.
Las clases se estructuran en tres partes:
-
Presentación o Introducción: suele
comenzar con un breve resumen sobre las sesiones anteriores para poder
así relacionarlas con la sesión del día. También se utiliza para que los/as alumnos/as
planteen dudas o cuestiones relacionadas con temas anteriores. Es conveniente
no iniciar la exposición del tema del día en los primeros minutos de la sesión;
ya que es posible que aún haya alumnos/as entrando en el aula o desconectando
de la materia anterior.
Esta primera parte acaba
enunciando el tema de la sesión y el esquema que se seguirá.
- Exposición del tema: es la explicación del
tema de la sesión propiamente dicha.
- Conclusiones: trata de hacer un resumen o
síntesis sobre todo lo que se ha expuesto. Es conveniente facilitar al alumnado
una relación de la bibliografía que se recomienda a los/as alumnos/as para
estudiar o ampliar más el tema. Al final se suele anunciar el tema que se desarrollará
en la sesión siguiente.
A lo largo de la sesión es
importante que el/la formador/a controle la fatiga de los/as alumnos/as y si
nota cansancio es conveniente introducir algún elemento que contribuya a elevar el nivel de atención. Por ejemplo,
formular cuestiones (método interrogante) a los/as alumnos/as para clarificar
más los temas explicados, seleccionando adecuadamente las preguntas para que
sean apropiadas, ni demasiado fáciles ni demasiado difíciles.
Entre los objetivos de esta
técnica, podemos destacar:
- Transmitir información del/de la formador/a
a los/as alumnos/as.
- Introducir al alumnado en un
tema, ya que da una perspectiva general y al mismo tiempo una visión
panorámica.
- Clarificar temas de difícil
asimilación por parte del alumnado.
- Permite que el/la alumno/a
aprenda aquellas materias de las que tiene una bibliografía insuficiente,
inexistente o muy dispersa.
Aplicaciones:
Es una técnica especialmente recomendada
cuando se trata de transmitir información, esencialmente oral y que después ha
de ser memorizada, a grupos numerosos de alumnos/as.
Entre sus ventajas cabe resaltar que es una
técnica flexible, en el sentido de que puede combinarse fácilmente con otras, y
que no precisa de medios complejos para implementarla.
Tiene el inconveniente de que fomenta la
actitud pasiva de los/as alumnos/as y que puede ser mal recibida por aquellos
alumnos que esperan participar y “vivir” activamente la sesión.
2. Tutoría:
Consiste en una reunión semanal del/de la
alumno/a, solo/a o en pequeños grupos, de aproximadamente una hora de duración,
con el/la formador/a que le ha sido asignado. En cada caso puede variar tanto
la periodicidad de la reunión como la duración de la misma. El tamaño de los
grupos suele limitarse a un máximo de cuatro alumnos/as con el fin de favorecer
el trato personalizado de los mismos/as.
Entre los objetivos de esta técnica
destacamos:
- La tutoría pretende dar un trato personalizado al alumnado con el fin de
que pueda llevar a buen término su proyecto de aprendizaje.
Aplicaciones:
La tutoría puede utilizarse cuando los/as
alumnos/as han de realizar un proyecto o trabajo similar guiados por el/la
formador/a que asume el papel de tutor/a.
3. Seminario:
Consiste en un grupo, de unos cinco a quince
alumnos/as, que estudian un tema y lo debaten conjuntamente. El/la formador/a
escoge los temas, aunque a veces la selección es hecha por los/as propios/as
alumnos/as, y asigna tareas a cada uno/a de los/as componentes del grupo.
Para que la técnica funcione, todos/as los/as
integrantes del grupo tienen que saber sacar el máximo provecho de las
reuniones. Por tanto:
- Todos/as han de preparar adecuadamente cada
sesión.
- El/la formador/a tiene que gestionar adecuadamente
la sesión.
- Han de participar todos/as.
- Todas las opiniones son respetables, aunque
pueden ser discutidas.
- Han de escucharse los/as unos/as a los/as
otros/as.
- Alguien tiene que tomar nota de todo lo que
se va tratando.
Entre los objetivos podemos destacar:
Pretende que un grupo reducido de
alumnos/as, supervisados/as por un/a profesor/a investiguen algún /as. a los/as alumnos/as Se
trata de formar tema entre ellos y lo discutan como investigadores/as.
Aplicaciones:
Se aplica cuando interesa relacionar la
investigación con la docencia.
4. Ejercicio:
Es un complemento de la teoría. En la mayor
parte de las sesiones prácticas se utilizan ejercicios para que el/la alumno/a
comprenda mejor lo que se ha expuesto en las sesiones teóricas.
Una modalidad de ejercicio es la denominada
“bandeja de entrada” que consiste en una serie de documentos o pequeños temas
de reflexión que se van pasando a los/as alumnos/as para que tomen decisiones
rápidas al respecto en plazos muy breves de tiempo. Este técnica es usada
cuando se quiere entrenar al alumnado en la toma rápida de decisiones.
El objetivo sería que los/as
alumnos/as comprendan la teoría y que aprendan el “saber-hacer” relacionada con
la misma.
Aplicaciones:
Es muy utilizada en los aprendizajes de tipo
técnico, ya que facilita el trasvase de la teoría a la práctica.
Estos ejercicios suelen solicitarlos los/as
formadores/as para comprobar el seguimiento del programa o incluso para evaluar
de forma continuada. La devolución debe
hacerse lo antes posible, ya que en caso contrario causaría ante los/as
alumnos/as una impresión de dejadez y dificultaría la corrección sobre la
marcha de los errores. Al devolver los ejercicios a los/as alumnos/as
conviene anotar las impresiones
obtenidas (aspectos positivos y negativos) para ayudar al alumnado en el
proceso de aprendizaje. Se recomienda iniciar y finalizar los comentarios con
mensajes positivos.
5. Estudio de Casos:
Es uno
de las técnicas clásicas en la enseñanza de administración de empresas,
medicina y derecho. Con esta técnica, nacida en la Universidad de Harvard, se
facilita al alumnado un informe en el que se describe una situación vivida por
una empresa real (en algunas ocasiones, los nombres reales de empresas o
personas se cambian para mantener la confidencialidad de la información). En el
caso se suele aportar información sobre la historia de la empresa, sector, productos,
trayectoria, datos económicos-financieros, comerciales, de producción, de factor humano y sobre la organización.
Hay diversos tipos de casos:
- Caso prototipo: el alumnado ha de resolver
un problema concreto o incidente.
-
Caso estimación: se persigue que el alumnado proponga aquellas
modificaciones que considere oportunas a las prácticas descritas o las
soluciones presentadas.
-
Caso ciego: el fenómeno descrito no queda perfectamente determinado, de
modo que el alumnado tendrá que identificarlo para proponer la solución.
-
Caso iceberg: aporta información insuficiente, por lo que el alumnado debe precisar la información
que necesita para su solución y los medios que utilizaría para alcanzarla.
- Caso serie: los distintos problemas de cada
caso están interrelacionados, de modo que las diferentes soluciones son
interdependientes.
El/la alumno/a ha de leer el caso y analizarlo
en profundidad. Posteriormente, se discute de forma constructiva en el aula con
el resto de los/as compañeros/as; con el fin de reflexionar sobre lo que ocurre
y lo que debería hacerse.
El papel del profesorado es sobre
todo el de facilitador/a para conseguir que los/as alumnos/as reflexionen e
interaccionen a lo largo de la discusión. El/la formador/a ha de escuchar atentamente
todo lo que van diciendo los/as alumnos/as, a fin de poder analizar lo que
ocurre en la clase. Ha de conseguir integrar al grupo y que todos/as los/as
alumnos/as participen evitando los/as que monopolizan el tiempo de discusión y
los/as que por timidez no dicen nada.
Ha de fomentar que los/as
alumnos/as se escuchen los/as unos/as a los/as otros/as. En este sentido se ha
de conseguir que la discusión en clase se parezca lo más posible a una reunión de
profesionales.
El/la formador/a, como moderador/a del debate,
ha de ir conduciendo el grupo pero dejando que sean los/as propios/as
alumnos/as los/as que resuelvan la situación planteada en el caso.
De hecho, un caso no presenta un
problema matemático de solución única. A veces, como ocurre en la vida real, no
existe solución o existen varias.
Entre los objetivos más
relevantes, destacamos:
- Se trata de formar y perfeccionar a los/as
alumnos/as en lo que se refiere a capacidad de identificación de problemas, de
análisis y de síntesis de situaciones, y de búsqueda de posibles alternativas.
Hay diversos tipos de casos:
- Caso prototipo: el alumnado ha de resolver
un problema concreto o incidente.
-
Caso estimación: se persigue que el alumnado proponga aquellas
modificaciones que considere oportunas a las prácticas descritas o las
soluciones presentadas.
- Caso
ciego: el fenómeno descrito no queda perfectamente determinado, de modo que el alumnado
tendrá que identificarlo para proponer la solución.
- Caso
iceberg: aporta información insuficiente, por
lo que el alumnado debe precisar la información que necesita para su
solución y los medios que utilizaría para alcanzarla.
- Caso serie: los distintos problemas de cada
caso están interrelacionados, de modo que las diferentes soluciones son
interdependientes.
El/la alumno/a ha de leer el caso
y analizarlo en profundidad. Posteriormente, se discute de forma constructiva
en el aula con el resto de los/as compañeros/as; con el fin de reflexionar sobre
lo que ocurre y lo que debería hacerse.
El papel del profesorado es sobre todo el de
facilitador/a para conseguir que los/as alumnos/as
reflexionen e interaccionen a lo
largo de la discusión. El/la formador/a ha de escuchar atentamente todo lo que
van diciendo los/as alumnos/as, a fin de poder analizar lo que ocurre en la
clase. Ha de conseguir integrar al grupo y que todos/as los/as alumnos/as
participen evitando los/as que monopolizan el tiempo de discusión y los/as que
por timidez no dicen nada.
Ha de fomentar que los/as
alumnos/as se escuchen los/as unos/as a los/as otros/as. En este sentido se ha
de conseguir que la discusión en clase se parezca lo más posible a una reunión de
profesionales.
El/la formador/a, como moderador/a del debate,
ha de ir conduciendo el grupo pero dejando que sean los/as propios/as
alumnos/as los/as que resuelvan la situación planteada en el caso. De hecho, un
caso no presenta un problema matemático de solución única. A veces, como ocurre
en la vida real, no existe solución o existen varias.
Entre los objetivos más relevantes,
destacamos:
- Se trata de formar y perfeccionar a los/as
alumnos/as en lo que se refiere a capacidad de identificación de problemas, de
análisis y de síntesis de situaciones, y de búsqueda de posibles alternativas.
- Fomentar las habilidades de
toma de decisiones, de relacionar la teoría con la práctica, de comunicación y
de trabajo en grupo.
Aplicaciones:
Está indicado especialmente para la formación
de adultos en temas en los que no hay verdades absolutas y en los que una buena
parte del aprendizaje se produce a través de la participación activa del
alumnado y de la interacción del propio grupo.
El éxito del método exige que
los/as alumnos/as participen activamente y que el tamaño del grupo no sea ni
demasiado pequeño (15 alumnos/as, mínimo) ni excesivamente grande (40 alumnos/as,
máximo).
6. Juego de empresa:
Consiste en un ejercicio de toma de decisiones
secuenciales estructurado alrededor de un modelo de actividad empresarial en el
que los participantes gestionan esa actividad; es decir, se trata de entrenar a
los/as alumnos/as a poner en práctica los conocimientos que han adquirido en
situaciones que simulan la realidad.
Esta técnica, eminentemente
participativa, entra dentro de lo que se entiende como action learning, del inglés “aprendiendo a
través de la acción”.
Normalmente, los/as alumnos/as en
grupos de trabajo, compiten entre sí de manera que al final pueden haber
ganadores y perdedores.
Entre los objetivos podemos destacar:
- Conseguir que los/as alumnos/as integren
conocimientos adquiridos en diversos
módulos formativos del curso.
- Facilitar el desarrollo de habilidades tales
como: el trabajo en grupo, uso adecuado de la información, predicción y
planificación.
Aplicaciones:
Este método suele utilizarse al final de un
ciclo en el que se han desarrollado varios módulos que precisan ser
interrelacionados. El ejemplo más habitual es el juego en el que los/as alumnos/as
compiten en un determinado mercado. Para salir adelante han de tomar ecisiones utilizando
conceptos de contabilidad, finanzas, marketing, recursos humanos, organización
de empresas, etc.
7. Juego de roles:
Denominado
role playing en inglés, consiste en hacer que los/as alumnos/as simulen personajes
definidos con antelación, de esta forma pueden observar desde perspectivas distintas
los comportamientos de cada actor según el papel que desempeña.
Para que la técnica funcione es
preciso que haya la suficiente confianza entre los/as alumnos/as y que los
papeles estén correctamente definidos. Además, suele ser de gran utilidad la grabación en video de las actuaciones con
el fin de facilitar la observación y análisis posterior.
Entre los objetivos destacamos:
- Conseguir que los/as alumnos/as comprendan
el comportamiento de personas que tienen intereses diversos.
- Ayudar a cada alumno/a a conocerse mejor a
sí mismo y al grupo.
Aplicaciones:
No es muy habitual en aprendizajes técnicos;
en cambio, es muy utilizado en programas de Recursos Humanos, Habilidades
Directivas, Formación, etc.
Es muy útil cuando se quiere que
el alumnado comprenda las diferentes perspectivas de una situación según los
intereses de cada parte.
Las aplicaciones habituales de esta técnica se
dan en sesiones sobre la entrevista, sobre gestión de conflictos, simulaciones
docentes, etc.
8. Phillips 66:
El proceso de esta técnica se inicia con el
planteamiento de un problema por parte del/de la formador/a. Inmediatamente,
los/as alumnos/as se dividen en subgrupos, normalmente de seis personas cada
uno, para plantear posibles soluciones o ideas. Es habitual que cada componente del grupo exponga su
opinión durante un minuto. Precisamente, la denominación de 66, o de 6/6, que
tiene esta técnica está relacionada con el hecho de que los/as alumnos/as se
dividen en grupos de seis e intervienen todos ellos por espacio de seis
minutos. Después, cada grupo elige un/a portavoz para presentar las ideas del
subgrupo a todos/as los/as demás alumnos/as. Este/a portavoz suele hacer también
el papel de moderador/a y de controlador/a de los tiempos. A continuación, se
discuten las conclusiones presentadas por el/la portavoz de cada subgrupo.
El/la formador/a asume el rol de facilitador/a e intenta integrar el trabajo efectuado
por los distintos subgrupos.
El paso siguiente es que cada
subgrupo elige un/a representante que se
reunirá con los/as representantes de los demás grupos para intentar
alcanzar una propuesta consensuada entre todos/as ellos/as. Posteriormente,
cada representante expondrá a su subgrupo la propuesta alcanzada.
Entre los objetivos destacamos:
-Se pretenden conseguir propuestas
consensuadas por todo el mundo.
-Trata de conseguir que todos/as
los/as alumnos/as participen dando su opinión sobre el problema planteado.
Aplicaciones:
- Esta técnica puede ser utilizada en cursos
internos de empresas en las que se trata
de fomentar la creatividad y el consenso entre un grupo de personas.
- También se aplica cuando
interesa obtener muchas opiniones sobre todos/as los/as alumnos/as en un
espacio de tiempo corto.
- El principal inconveniente es
que no es aplicable cuando se pretende
que los problemas se profundicen al máximo.
9. Tormenta de Ideas:
Más conocida como brainstorming, es una
técnica de discusión en grupo. Se reúne a un grupo de personas para que
propongan ideas que permitan solucionar un determinado problema.
Para que las intervenciones sean
lo más espontáneas y creativas posible es preciso que se respeten todas las intervenciones y
que den su opinión todos los miembros del grupo.
Normalmente, se elige a una
persona para que vaya apuntando todas las aportaciones en la pizarra o algo
similar.
Entre los objetivos podemos
destacar:
Se pretenden conseguir ideas creativas para
resolver problemas o situaciones determinadas.
Aplicaciones:
La tormenta de ideas, en el ámbito de la
formación, es aplicable en casi todas
las áreas de conocimiento.
10. Outdoor training:
Esta técnica consiste en la realización en
grupo, y fuera del aula, de una serie de pruebas con un contenido
físico-deportivo (escalada, construcción de una barca, exploración y supervivencia, etc.). Para que la experiencia funcione es
preciso que los/as participantes desconecten totalmente de sus preocupaciones
profesionales diarias. Estos ejercicios fuera del aula van acompañados de
sesiones en las que el grupo reflexiona, discute y analiza, tanto lo que se ha hecho como lo que queda
por hacer.
Últimamente, se ha puesto de moda en algunas
escuelas de negocio que lo ofrecen como seminario de perfeccionamiento
directivo, o como asignatura al inicio de un programa de larga duración.
Entre los objetivos destacamos:
- Se pretende que los/as alumnos/as se
conozcan más a sí mismos/as, teniendo que salir airosos/as de situaciones a las
que no están acostumbrados/as.
- Excepto las condiciones físico-deportivas,
muchas de las habilidades a utilizar para solventar las distintas situaciones
son similares a las que tienen que desarrollar y utilizar los/as participantes
en sus funciones profesionales (autoconocimiento, trabajo en equipo, liderazgo,
convivir con el estrés, etc.).
Aplicaciones:
- Es especialmente útil como seminario de
perfeccionamiento de la alta dirección de empresas.
- Ayuda a integrar grupos con
personas diversas y a potenciar el autoconociminento.
- Además de las ventajas mencionadas
anteriormente, existen algunos posibles inconvenientes tales como su elevado
coste, el riesgo de accidentes y que los/as alumnos/as no entiendan lo que se
pretende y piensen que se trata de un juego o de una actividad meramente
deportiva.
11. Aprendizaje en el puesto de
trabajo:
Uno de los problemas de la
formación empresarial es la transferencia al puesto de trabajo de lo que se aprende.
Muy a menudo, al evaluar a un/a participante en un determinado programa se llega
a la conclusión de que ha aprendido lo que se pretendía de acuerdo con las
necesidades de la empresa y de él/ella mismo/a. Sin embargo, unos meses después
se comprueba que lo aprendido no se usa en el puesto de trabajo, que es
precisamente de lo que se trataba.
El aprendizaje en el puesto de
trabajo sirve para hacer más fácil la transferencia de los aprendizajes. Para
ello, en lugar de ir el/la alumno/a al aula, es el/la formador/a el/la que se desplaza
al puesto de trabajo.
Entre los objetivos destacar:
- Lo que se pretende es que el participante
vaya más allá del saber, o del saber-hacer en el puesto de trabajo. Se quiere
garantizar que el/la participante utilice lo aprendido en su trabajo diario.
Aplicaciones:
Se suele utilizar cuando la empresa quiere que
el/la empleado/a utilice nuevos procedimientos productivos, comerciales o
administrativos.
12. Proyectos:
Esta técnica resulta ser muy efectiva para la
asimilación final de los contenidos tratados. Consiste en la elaboración de un
proyecto por parte de los participantes. La finalidad de dicha técnica es
establecer una actividad negociada de aprendizaje donde se orientan los procedimientos
contando con la participación, aceptación y puesta en práctica por parte del alumnado.
El proceso de implementación de los proyectos
distingue cuatro momentos:
a) La
construcción del mismo: donde los grupos deberán elegir un tema mediante la negociación.
A continuación, deberán desglosar y distribuir las diferentes tareas y, por último,
se formularán los objetivos del proyecto.
b) La
segunda fase consiste en la obtención y estructuración de la información por
parte de los/as participantes.
c) La
tercera fase consiste en un seguimiento individualizado por parte del/ de la formador/a.
d) Por
último, se hará una evaluación global del proyecto y de las aportaciones individuales.
13.
Técnicas de grupo: Dinámicas de Grupo
Las dinámicas de grupo tiene un objetivo
concreto y analizan un tema utilizando vías diferentes a las habituales
(juegos, actividades...)
Las dinámicas de grupo utilizadas
correctamente en formación tienen el poder de activar y estimular al individuo
y al grupo reforzando el aprendizaje y facilitando el logro de objetivos.
Alguna de las características de las técnicas
grupales se exponen a continuación:
- Son maneras, procedimientos o
medios sistematizados de organizar y desarrollar la actividad del grupo.
- Están fundamentadas científicamente, su
eficacia ha sido suficientemente probada en la experiencia.
- Permiten estructurar, estimular e integrar
al grupo, para que éste pueda operar provechosamente en cualquier dirección.
- Su valor depende de la
utilización y adecuación a las necesidades, objetivos, metas del grupo,
características intra e intergrupales, etc.
- No son un fin en sí mismas, sino
instrumentos o medios para el logro de la verdadera finalidad grupal.
Los principios generales para su utilización
son:
- Se deben conocer previamente los fundamentos
teóricos de la dinámica de grupos.
- Es conveniente conocer al grupo, su dinámica
y sus problemas.
- Si no las hemos utilizado en muchas
ocasiones o en ninguna, debemos seguir al pie de la
letra el procedimiento indicado.
Con la experiencia se podrán hacer adaptaciones y cambios.
- La utilización de la técnica deberá tener un
objetivo claro. Aunque, en muchos casos, se
llevan a cabo jugando, no son un
juego.
- Las dinámicas requieren una atmósfera
cordial, democrática y de cooperación.
Para elegir una buena dinámica hay que tener
en cuenta:
- Los objetivos que se pretenden conseguir.
- La madurez, cohesión y preparación de grupo.
- El tamaño y composición del grupo.
- El ambiente físico y emocional.
- Las características de los/as alumnos/as y
del grupo.
- La capacidad y experiencia del/ de la
formador/a.
* Al seleccionar para nuestro programa cualquier estrategia o
método didáctico, conviene que tengamos en cuenta los siguientes criterios:
(Pilar del Pozo; 1997: Formación de Formadores)
- Características de la materia o tema.
- Objetivos que se pretenden.
- Número de alumnos/as.
- Disposición de la sala.
- Recursos disponibles.
- Adecuación de las ayudas
visuales al tema.
- Tiempo disponible para la
formación.
- Nivel de conocimiento de los/as
alumnos/as sobre el tema.
* Hemos de tener en cuenta también:
- Es muy difícil que un/a formador/a utilice
una sola estrategia cada vez.
- Lo normal es combinar dos o más
estrategias, dependiendo sobre todo del número de
objetivos que se presenten y del
tiempo destinado a la formación.
3.3.2.3. Enseñanza
individualizada
Los aprendizajes deben adaptarse,
en la medida de lo posible, a las características individuales de los/as
alumnos/as, a sus necesidades e intereses.
Esto supone, en la práctica, la
adopción de una serie de principios metodológicos y estrategias didácticas:
a)
Partir de la situación real de aprendizaje de cada alumno/a; la cual
podemos diagnosticar de modo efectivo a
partir de una evaluación inicial (por ejemplo, con un cuestionario para
detectar las ideas previas de los/as alumnos/as con respecto al tema objeto de
aprendizaje).
b)
Evaluar la propia práctica docente y contrastarla con las necesidades
formativas del alumnado.
c)
Flexibilizar y reorganizar todos aquellos elementos de la programación
didáctica (objetivos, contenidos, metodología, recursos, organización del
aula...) susceptibles de adaptación a las necesidades formativas de los/as
alumnos/as.
d) Tener en cuenta las circunstancias sociales, familiares,
formativas, etc. de cada alumno/a. Para ello, sería conveniente y se hace
precisa una adecuada actividad de tutoría y orientación por parte del
profesorado; así como el trabajo coordinado con los demás agentes o personas
involucradas en el proceso de formación de los/as alumnos/as: coordinadores/as,
tutores/as, etc.
e)
Crear un clima adecuado de diálogo, comunicación y confianza mutua entre
alumnos/as y formadores/as.


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