La metodología en el proceso
de enseñanza- aprendizaje.
Una vez que se han determinado
cuáles serán los contenidos y conocimientos que se incluirán en el programa
o currículo formativo, se necesita saber el cómo se aprenderán o, lo que es lo mismo, qué procedimientos
didácticos se emplearán para conseguir los objetivos propuestos. Se trata de lo
que se llama la metodología.
a) Concepto y tipos de metodologías
La palabra método
proviene de otras de origen griego: "meta" (= objetivo) y "odos"
(= camino, o forma de hacer algo). Por tanto, significaría la forma más
adecuada de alcanzar una meta, un fin. Por extensión, la metodología sería la
ciencia o tratado del método, así como el sistema de métodos propio de cada
ciencia particular. Como pretende una meta, está íntimamente relacionado con
los objetivos y los contenidos, y en tanto que forma de hacer algo, está
relacionado con la selección de los contenidos, la definición y la
secuenciación según unos principios establecidos.
Finalmente, como camino
a seguir, la metodología, tiene necesariamente que expresar un proceso
ordenado, regular, definido y lógico que permita precisamente avanzar por dicho
"camino" para poder integrarse en una unidad significativa superior.
Evidentemente, no
existe un solo método sino muchos. Una primera clasificación es la que se
establece sobre la base de la presencia
del formador:
(En la práctica ambos métodos suelen funcionar de forma
combinada)
- Que el
formador esté presente en el aprendizaje: entonces hablamos de métodos heterodidácticos.
- Que el
formador no esté presente en el aprendizaje: entonces hablamos de métodos autodidácticos".
Otra clasificación se
establece en función de las actitudes
metodológicas
- Según el grado de intervención:
*Método didáctico:
el formador imparte y el alumno escucha. Existe una máxima intervención
del formador en la transmisión de conocimientos y mínima participación de
los alumnos". Si se aplica correctamente no actúa en detrimento del principio de actividad del alumno, sino
que puede motivar la actividad mental
constructiva de sus propios aprendizajes, que se reflejará en la atención prestada por el alumno. (charla, conferencia, clase magistral),
* Método
dialéctico: en él la relación entre el formador y el alumno se establece por el diálogo abierto a la participación de todos. Será el formador el que tenga que facilitar la información
necesaria y los recursos que hagan posible la
conversación a través de preguntas adecuadas a cada caso y situación, y que unas veces servirán para entender la
información, otras para agrupar o clasificar y
otras tendrán la finalidad de producir el cambio conceptual o la aplicación a situaciones concretas dadas". (conversación o coloquio, el debate o mesa
redonda y el panel.)
*Método heurístico: en este caso la
intervención del formador se limita a
una función de guía y supervisión de la
iniciativa que toma el alumno. En algunas
ocasiones, son los mismos alumnos los que pueden elegir la situación o problema a resolver así como la técnica para
lIevarlo a cabo, mientras que el formador
sólo supervisa y eventualmente corrige". o (experimentación de laboratorio, la investigación sociológica. la resolución de
problemas algorítmicos y la resolución
de tipo creativo).
- Según el grado de influencia: (Directamente relacionado con los estilos de
liderazgo).
* Método impositivo: consiste en aplicar de forma estricta el principio de autoridad, porque es el formador
quien determina qué es lo que se estudiará, durante
cuánto tiempo y de qué forma.
* Método propositivo: en este caso el
formador, en vez de imponer, propone, dando razones o pruebas
lógicas que demuestran qué conocimientos se deben
aprender o qué estrategias se deben seguir.
* Método expositivo: en él se aplica el
tipo de liderazgo llamado laissez fai-re, laissez passer, que consiste en
que el formador expone sin aceptación previa
ninguna del alumno, y serán las actitudes que adopte el formador las que intenten obtener determinadas respuestas
en los alumnos":
- Según el grado de valoración:
* Método dogmático: se presentan los contenidos como inamovibles y sin posibilidad de discusión. Las opiniones
se presentan como hechos.
* Método escéptico: en él el formador
duda de tal forma que sus propias opiniones
acaban siendo expuestas de manera desordenada y se abstiene de pronunciarse sobre
ningún tipo de valoración, dejando con ello en manos de los alumnos el sacar las conclusiones.
* Método crítico: en este método se sopesan las razones a favor y en contra
de una posible solución a una situación o problema concreto antes de decidir, y cuya solución será el resultado
de haber considerado previamente la verdad
como la integración de las distintas posiciones: (La técnica didáctica derivada de este método es la argumentación)
En un intento de
hacer una aproximación valorativa sobre los distintos métodos podemos
establecer que:
Los
métodos impositivos: son necesarios y adecuados cuando hay que garantizar la integridad física y mental, o
cuando están en peligro los derechos ajenos.
Ejemplos de ello los encontramos
en las normas referidas a la seguridad vial (normas de circulación, límites de velocidad, controles de
alcoholemia, uso del cinturón), la normativa que protege la salud (fumadores pasivos, infancia ... )
o la normativa sobre seguridad y salud laboral (medidas de seguridad, de protección ... ).
Los
métodos dogmáticos: se aplican con frecuencia cuando no se pueden verificar los hechos, y permiten
transmitir mucha información de manera rápida y
adecuada, y siempre que dicha información se refiera a hechos y, además, sea cierta (por ejemplo, "la sal está compuesta por cloro y
sodio para formar cloruro sódico").
En todo caso el formador tendrá que
tener en cuenta que los métodos no son excluyentes sino complementarios, y que a él le corresponde buscar el equilibrio,
así como la armonización de los métodos con los principios metodológicos,
basándose en su conocimiento de cada una de las cáracterísticas de los métodos
y en su propia experiencia y aplicando en cada caso el que considere más
adecuado a lo que pretende transmitir al alumno.
b) Principios y pautas a seguir en
la selección de métodos
Cuando el formador tiene
necesariamente que decidirse por seleccionar para aplicar un tipo de método u
otro, ha de tener en cuenta una serie de principios fundamentales que todo
método debe cumplir, con independencia de los objetivos que se proponga
alcanzar, y que son los siguientes:
Principio
de especificidad: el método tiene que adaptarse a los objetivos y a las
circunstancias de cada caso.
Principio de la relatividad: el valor y
la eficacia de un método depende del modo en que se aplica y la adecuación o no
de los instrumentos utilizados, por lo que es fundamental que al formador le
sea cómodo usar dicho método; ya se sabe que un buen método mal aplicado puede
ser menos eficaz que uno menos adecuado pero aplicado de forma más conveniente.
Principio
de complementariedad: los métodos, técnicas y procedimientos deben
emplearse de manera complementaria, de tal forma que los aspectos débiles de
unos métodos se puedan compensar con los puntos fuertes de otros, cubriéndose
con ello todo el espectro de objetivos cognitivos, psicomotrices y afectivos.
Principio
de interdependencia: lo acertado o no de un método depende de la
situación, las
circunstancias y, sobre todo, del grupo de alumnos al que se dirige, así como
del nivel de preparación y medios materiales que requiera su aplicación.
Una vez que se han seguido dichos
principios en la selección, al formador le servirá de mucha ayuda también tener
en cuenta las siguientes pautas o directrices para saber si el método
seleccionado es el más adecuado para lo que se pretende conseguir de los
alumnos. Para ello debe:
- Evitar los métodos triviales o los demasiado complicados, según el
contexto, el nivel de habilidades de los participantes y la secuencia del
curso.
-
Dar preferencia a los métodos qWas actividades se centran en el alumno,
para conseguir así una mayor implicación.
-
Adecuar el tiempo dedicado al método o a la resolución de una actividad,
evitando así aquellos métodos que requieren más tiempo del adecuado para
alcanzar el objetivo.
-
Invertir la energía de los participantes de manera inteligente, sin pedirles
que dediquen mucho esfuerzo a métodos o actividades que no son críticos para
conseguir los objetivos.
-
Utilizar métodos variados para adaptarse a los distintos estilos de aprendizaje
de los participantes y para evitar el aburrimiento.
-
Emplear los métodos con los que se encuentre más cómodo .
- Tener en cuenta que los métodos que tuvieron éxito con un grupo no tienen por qué tenerlo con otro grupo con distinto perfil, necesariamente.
- Tener en cuenta que los métodos que tuvieron éxito con un grupo no tienen por qué tenerlo con otro grupo con distinto perfil, necesariamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario